No me interesa saber si van a encontrar
vida nueva en las estrellas,
cuando ni siquiera he llegado yo a descubrir en mi
cuál es el sentido de esta vieja vida
que se arrastra gimiendo, aquí, en nuestro planeta.
De poco me sirve que el hombre moderno, sentado
en la tecnológica punta de una nave espacial,
a treinta mil kilómetros por hora,
haya conquistado ya la luna de los poetas,
si aún no ha logrado conquistar
su propio universo interior.
No me interesa
la fabulosa fuerza de un atleta
o el encanto de una actriz o el de Miss Universo,
si dentro de esta cuerpo el espíritu es débil
o es fea el alma.
No me interesan
las muchas lenguas que pude haber aprendido
para hablar con todo el mundo,
si me falta aprender una que sirva
para hablar con Dios.
no me interesa
esta moderna luz suave y blanca,
floreciendo en pétalos, allá en la cima,
en lo alto de las ciudades,
si yo sigo siendo lámpara fundida
sin la luz transparente
de la fe, del amor, de la pureza y de la paz...,
si continuo siendo una tiniebla ambulante,
poniendo borrones de noche
en la vida de mis hermanos.
No me interesa
la pantalla de los cines
modernos, coloridos, gigantescos,
si mi vida es una película
que no le puedo mostrar a mi propia madre.
¡No! ¡Decididamente,así
no me interesa vivir!
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